He vuelto de la playa.
He probado la cerveza Duff y mi piel, lejos de amarillearse por la cerveza y de tostarse por el sol, sigue siendo sonrosada.
He vuelto sin haber cumplido mi deseo de aprender como va el asunto de las banderas en la playa. verdes, blancas, amarillas… calma chicha mediterranea.
He vuelto acostumbrada y alcoholizada por la cerveza Alhambra Reserva. Aquí no la hay en tantos sitios… y ahora tengo sed.
He vuelto sin haber leido dos páginas del libro que me llevé para estudiar “por mi cuenta”.
He vuelto y sabe Dios que no he hecho nada de lo que pensaba hacer.
Pero he dormido en una cama hinchable y he aprendido La lección: si mueves una pierna, mueve la cabeza para equilibrar o volcarás.
Sabiduría recién adquirida que quería compartir con todos para evitar, en lo posible, encontronazos violentos con los picos de las mesitas de todos los salones.
