Óxido Naranja II

La misma canción suena una y otra vez, aunque no paga derechos de autor. Cuando me aburro de ella paso a la siguiente, pero la lista es corta. Se repiten fácilmente. En una hora puedo haberlas escuchado tantas veces como las que pienso en que no quiero oír otra cosa.

No sé por qué lo he hecho. Quiero creer que es un catalizador de cambio. La forma de sacarme de encima la pulpa de ese zumo que nunca me he bebido.

Ha salido el sol y me da en la cara, pero hay quinientos grados bajo cero a la sombra de un corazón. Un agujero blanco del que sale todo pero no entra nada. Seguiré con calma por un camino de piedras que me hablan a las que escucho y oigo pero no hago caso.

Cierro los ojos izquierdo y derecho. Irónicamente sueño lo mismo que estoy viviendo. He perdido creatividad, hasta en los sueños.

Escribe un comentario