Al fin, y después de 6 meses de eterna espera, mañana salgo para Santander como preámbulo de mi desembarco en en la capital maña el jueves día 11.
Una vez allí, nos pondremos cómodos y pasaremos las horas buceando entre los garitos de la ciudad, palpando el ambiente, empapándonos del mismo. Paseando por sus trémulas calles en la noche.
Y llegará el día 12. Día grande de Zaragoza. Día grande para mi. 12 años después, cuando la esperanza yacía enterrada bajo el ataúd de los recuerdos, podré asistir al concierto más importante de mi vida: Héroes del Silencio.
Sin duda lo disfrutaré todo lo que pueda, lo viviré en al mayor de las inconsciencias y lo recordaré mientras recorra mi senda…
Nos veremos el domingo…
