Adiós, compañeros, adiós

Adiós, compañeros, adiós.
Hoy me despido de todos y brindo con un pisco-sour
por los buenos tiempos que pasamos,
por los tiempos compartidos entre vinilos y tragos.

 

Adiós, compañeros, adiós.
Es momento de abrazarnos. Ensalcemos la amistad:
Asturias, patria querida; Pamplona, el siete de julio;
las fiestas del Pilar; y la semana grande, que lo pasamos en grande.
Hoy, abandono el país, por una buena temporada.
Las cosas se pusieron feas. España va bien, dicen por ahí.

 

Adiós, compañeros, adiós.
Adiós, compañeros, adiós. Adiós, compañeros, adiós.
Necesito licores nuevos, conocer a mis suegros; aunque me quieran matar,
mañana me uno al carnaval en Salvador de Bahía: ¡así es la vida, la jodida!

 

Adiós, compañeros, adiós, y que les vaya bien bonito.
Les mandaré pronto un escrito con mi nuevo santo y seña.
Si no dan pronto conmigo, tengo celda fija en Venezuela, otra en Sin-Sin
que me recomienda mi amigo Johnny Cash, y la particular, en San Quintín.
Hoy, abandono el país, por una buena temporada.
Las cosas se pusieron feas. España va bien, dicen por ahí.

 

Adiós, compañeros, adiós. Adiós, compañeros, adiós.
Adiós, compañeros, adiós. Adiós, compañeros, adiós.

 

Enrique Bunbury en El viaje a ninguna parte

 

Como todos sabéis, nuestro compañero Mines se nos va a Dublín durante una temporada. Y para despedirle, que mejor que esta canción de Enrique Bunbury.

Mucha suerte por tierras Irlandesas Mines