Una de las cosas que más frescor da a un ordenador es la memoria RAM. Es algo tan importante como el procesador. Y más bien es importante que el tándem procesador-memoria sea equilibrado. Como ejemplo gráfico, de nada sirve tener un seiscientos para correr en una autovía de seis carriles y viceversa, de nada sirve tener un BMW para correr por caminos de cabras.
Antes, este apache las veía canutas para interpretar PHP con una velocidad que no asustase a Jakob Nielsen. Ahora parece que el tema va más ligero, gracias a la ampliación de memoria que ha hecho el compañero Dagor.
Poniéndome en modo cebolleta, aún recuerdo cuando mi viejo y flamante pentium 166 MMX funcionaba con 64MB de RAM. El día que le amplié a 96 megas, el aumento de rendimiento fue notable.
Y es que los procesos del ordenador son gaseosos: tienden a hacer “ñam ñam” con toda la memoria que encuentran por el camino. En palabras de un profesor de operativos de la carrera de informática “un ordenador nunca tiene la memoria RAM suficiente”
¡Más memoria!