Ayer regresé de unas minivacaciones que he pasado con unos amigos en plena sierra de Gredos, más concretamente en Bohoyo.
Pensaréis que es el momento más adecuado para escribri las aventuras vividas y tal, pero va a ser que no, puesto que en mi regreso traje conmigo a un polizón llamado virus intestinar. Estoy hecho un trapo y la verdad, lo que menos apetece es estar enfrente del ordenador.
Cuando me recupere no dudéis que volveré a escribir.