Uno tras otro van cayendo

Se acerca, puedo oírlo, puedo sentirlo, se aproxima por el pasillo, en la oscuridad, silenciosamente… está rondando mi puerta y la espera es tortuosa, no sé cuando se decidirá a traspasarla, pero se que en algún momento lo hará. La firme convicción de que será en cualquier momento, solo aumenta la tensión. Tengo ganas de envolverme entre las sábanas y sentirme protegida de todo mal, fútil esperanza ingenua.

Primero cayó mi hermano, luego mi madre, mi padre también, y ahora… ahora quedamos dos, solo dos. Y aquello se mueve con sigilo, dudando entre nuestras puertas contiguas, por cual entrar. Rondando…

Por dónde entrarás maldita gripe, a torturarnos… Cuándo!
asustado.jpg