
Un telescopio espacial de la NASA ha captado una colisión de cometas en torno a una estrella muerta, que debió ser similar a nuestro sol, ni más ni menos que a 700 años luz de la Tierra, donde Cristo perdió la zapatilla, a la derecha.
Esta nebulosa de ‘Hélix’ que tiene forma de ojo, previa coloración de la luz infrarroja y los gases, dicho sea de paso, resulta espectacular.